Tema 10: Jesús, el Mesías, nace en Belén. (13Dic)

Tema 10: Jesús, el Mesías, nace en Belén. (13Dic)

Estamos próximos a la celebración del cumplimiento de la promesa que hizo Dios a su pueblo: la venida de un Salvador. Sí, llega Navidad, una Navidad diferente. O no. ¿No será que lo diferente es todo aquello con lo que adornamos esta palabra? Fiestas, grandes comilonas, compras masivas de regalos,…, pero… ¿dónde está la verdadera Navidad? Sigue en el mismo sitio, tan solo quizás tengamos que aprender a mirar desde otra perspectiva. ¿Qué celebramos realmente en Navidad? La venida de Jesús para salvarnos. Pero, ¿cómo se traduce en nuestros días? ¿Llenando las calles de multitud de luces, transmitiéndonos palabras que, muchas veces, quedan en eso: simples palabras? Esta pandemia nos ha obligado a aplazar abrazos, besos,…, pero no nos impide trabajar por los demás, llevar nuestro granito de arena a los niños Jesús de hoy día (gente que lo está pasando mal por cualquier razón, conocidos y desconocidos). Eso precisamente vais a escuchar en el cuento que os ofrecemos hoy, Han robado el Niño Jesús, y desde el cual podréis posicionaros cada uno.

Pero para poder escucharlo, antes deberéis responder a una serie de preguntas sobre el contenido ya trabajado en temas anteriores. ¿Estáis preparados? ¡Empezamos!

Cuestionario previo:

  1. ¿Cuál es el signo distintivo de los cristianos?
  2. ¿Qué celebramos los cristianos cuando nos reunimos especialmente los domingos?
  3. ¿Cómo se llama la familia de Dios que formamos todos los cristianos?
  4. ¿Cuál es la oración principal de los cristianos?
  5. ¿Cómo se llama el libro donde encontramos la Palabra de Dios que nos habla a cada uno de nosotros?
  6. ¿Cuál es la obra de la creación más importante para Dios?
  7. Cita uno de los personajes del pueblo de Israel que Dios eligió para guiar al Pueblo.
  8. ¿Cómo se llama el Tiempo Litúrgico en el que nos encontramos?
  9. ¿Quién es María?
  10. ¿Quién anunció a María que tendría un hijo y le pondría por nombre Jesús.

¡Enhorabuena! 

Han robado el Niño Jesús.

Esta es una historia verdadera. Sucedió no hace mucho, en Banzano, al sur de Italia. 

Aquel año, como siempre, una semana antes de Navidad, pequeños y grandes estaban en plena efervescencia. En la plaza surgía ya el gran abeto cubierto de luces y color; el panadero se pasaba el día haciendo nochebuenos, el párroco y el alcalde se felicitaban cada 3 horas. En la Iglesia, el Sacristán había empezado a montar el gran belén, con figuras de tamaño natural. Sacaba las estatuas de un gran armario: primero La Virgen, después San José. 

Encontró los pastores y la mujer del pozo; pero no aparecía el Niño Jesús. Revolvió el armario de arriba abajo. ¡Todo inútil! Alguien había robado la estatua del Niño Jesús. Salió como un cohete a la plaza gritando: “¡Han robado el Niño Jesús, han robado el niño!”. Poco faltó para que al párroco no le diera un síncope; los guardias se encargaron de registrar las casas, los vecinos se acusaban recíprocamente: se echaba la culpa a la suegra, al vecino de al lado, al dueño de la casa o al medianero. Un pastor joven que vivía solo en el monte se enteró de aquella agitación y bajó a ver qué ocurría. Miraba con tristeza la escena y quería poner un poco de paz, cuando un vecino le apuntó con el dedo y gritó:  “¡Es él quien ha robado el Niño Jesús; estoy seguro; ayer noche le vi rondar alrededor de la Iglesia!”. Y todos empezaron a gritar: “¡Ladrón, detened a ese ladrón!”. El joven pastor escapó a todo correr. Conocía muy bien los lugares más recónditos del monte, y los vecinos no pudieron encontrarlo.  

 

Una luz en la choza 

 

El pastor pasó la noche en su escondite, echado junto a una vieja pared en ruinas. A la mañana siguiente, vio que en la pared había una rendija de 3 cm. Lleno de curiosidad, examinó la hendidura. Vio que seguía hasta el suelo y se prolongaba por el terreno. Decidió seguir su rastro. De cuando en cuando se perdía bajo un montón de piedras, y de nuevo reaparecía más adelante más ancha. 

La siguió durante 3 días, hasta un pueblo, partido en dos por una ancha falla del terreno. Las casas se habían hundido. Se oían llantos y gritos. La gente se agitaba para salvar a quienes habían quedado bajo las ruinas. El pastor no se hizo el desentendido y comenzó a trabajar él también. Sacó de entre los escombros a heridos y a algún muerto, ella descansaba en el silencio e inmovilidad. 

Un poco aparte, vio titilar una débil luz. Salía de una choza de madera que el terremoto había dejado ilesa. A la entrada se encontraba un grupo de personas. Se acercó y vio a una mujer que había dado a luz a un niño. Lo tenía en brazos y lo miraba con ternura. A su lado estaba el padre, con la sonrisa en los labios y un brillo cálido en los ojos. La mujer se llamaba María; el hombre, José. Todo en calma en torno a ellos: se diría que aquel niño hacía florecer de nuevo la vida y la esperanza en aquel cúmulo de ruinas.  

El joven pastor se durmió, agotado, junto a la choza. Por la mañana le despertó el llanto del niño. Se acordó de las acusaciones de sus paisanos y pensó: “Me acusan de haber robado el Niño Jesús. Pues se lo voy a devolver”. Tomó de la mano a José y a María, que llevaba al niño en brazos, y les dijo: ” Venid conmigo”. 

 

La hendidura en forma de estrella 

 

Cuando llegaron a Banzano era ya Nochebuena. María había envuelto en una manta al niño que dormía con los ojos cerrados y las manos encogidas. Al llegar a la Iglesia el pastor tomó al niño y entró. La gente estaba reunida para la misa del gallo. Al ver al pastor, se oyó un murmullo de voces; ojos acusadores le maldecían cuando avanzaba sereno por la nave central. Llegó al belén, donde había quedado vacío el sitio del Niño Jesús. Se acercó, puso la manta en el pesebre y la abríó con calma. Los vecinos vieron atónitos al niño. Alguien gritó: “¡Es una tomadura de pelo!”. Pero precisamente en aquel momento se oyó un crujido en el suelo. La gran losa negra sobre la que el pastor había depositado al niño se agrietó levemente, formando una especie de estrella. La gente se quedó inmóvil y atónita; después cayó de rodillas. Hubo un gran silencio. 

El joven pastor contó entonces su historia: cómo había llegado al pueblo del terremoto, como había descubierto a María y José y al niño, salido de las vísceras de la muerte, abierto como flor en un campo de ruinas. Los habitantes de Banzano comprendieron entonces que Navidad no es una fiesta en torno a una estatua de escayola. Desde entonces, nadie trata ya de descubrir quién robó el niño. Aunque hubiera sido un ángel. El sitio queda vacío, y la hendidura en forma de estrella indica, con sus puntas, los 4 ángulos del mundo. Así, el sitio vacío del Niño Jesús de escayola sigue abriendo los corazones, para que Dios nazca de nuevo en carne y hueso entre los hombres. 

Preguntas sobre el cuento:

  1. ¿En qué momento tiene lugar el cuento y qué están preparando en el pueblo?
  2. ¿Por qué grita el sacristán de repente?
  3. ¿Cómo actúa el pueblo?
  4. ¿Cómo actúa el pastor en ese momento?
  5. ¿Qué hace después el pastor?
  6. ¿Cómo actúa el pastor ante el grupo de personas que han sufrido el terremoto?
  7. ¿Cómo le reciben cuando llega al pueblo con el niño?

Reflexión posterior:

  1. ¿Por qué el pastor encuentra a Jesús y los otros no? ¿Qué hace para merecerlo?
  2. En qué lado quieres estar: en el de los que se portan como los habitantes de Banzano, que solo esperan una fiesta bonita y viven nerviosos por la desaparición de una imagen de escayola, o en el del pastor que es capaz de dar amor arrimando el hombro cuando lo necesitan sus hermanos, conocidos o no?

Propuesta para esta Navidad:

Abrir los ojos a nuestro alrededor, descubrir aquellos “Niños Jesús”, personas que puedan necesitar mi ayuda y acercarme a ellos (aunque no sea físicamente).

 

¡Feliz búsqueda de “Niños Jesús”! ¡Feliz Navidad!

Silvia Gutiérrez Samper
Silvia Gutiérrez Samper

1 comentario hasta ahora

ALEIX Publicado el12:59 pm - 28 diciembre, 2020

primer ejercicio
respuestas
1 amor
2la eucaristia
3 la iglesia
4 el padre nuestro
5 la Biblia
6 el hombre
7 Moises
8 Navidad
9 La Virgen la madre de Jesus
10 Angel Gabriel

segundo ejercicio
1 Navidad
2 Le han robado la figura del niño Jesus del Belen
3 culparse los unos a los otros
4 se esconden
5 Ayudarlos

FELIZ NAVIDAD

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